FOTOGRAFÍA DE VIAJES

FOTOGRAFÍA DE VIAJES
 Tino Soriano

"Desde ahora mismo empezad a considerar este libro como algo más que unas hojas de papel impreso. Es un compañero de viaje, lleno de buenos consejos, sugerencias, docenas de trucos, datos técnicos y una serie de pormenores recopilados a propósito de los viajes y de las vacaciones que seguramente os hará un buen servicio. Pero fijaos en un detalle: cuando alguien viaja sin cámara, a menudo consigue imágenes más interesantes que otros muchos fotógrafos que van de aquí para allá cargados de equipo hasta las orejas. Las "fotos" obtenidas por los primeros se quedan en su mente, porque, no teniendo la necesidad de registrar el momento, concentran todos sus esfuerzos en disfrutarlo. El mensaje central de Fotografía de viajes es que actuéis como los viajeros sin cámara, para que tengáis claro qué explicar cuando, después de saborear los instantes mágicos que depara viajar, decidáis usar vuestros conocimientos. Espero que este libro os ayude a hacerlo."

ISBN : 978-84-261-3190-4
Encuadernado en rústica

Formato: 21,5 X 14,5 cm  256 páginas


23,08
24,00

En realidad la Gioconda no se puso unos tejanos y se fue de paseo. La foto la hice durante un reportaje para Paris-Match sobre un museo de copias falsas. Hay que permanecer ojo avizor en todas las situaciones.  En el transcurso de un reportaje sobre la Costa de la Muerte para National Geographic creé la falsa impresión que el faro de Corme Porto iluminaba la cruz de la punta de Roncudo cuando, en realidad, eran los focos de mi vehículo, encarado a la costa, los que dieron este tono cálido. Con velocidades de obturación rápidas congelaréis el movimiento: paseando por Bali me apercibí de que dos niños competían en la playa. Calculé que al cabo de unos pocos segundos pasarían por delante. Tuve el tiempo justo para ajustar una velocidad 1/1000 s. a diafragma f/5.6, de manera que los relegué a siluetas para destacar las formas de sus cuerpos al correr.
Viajar, por encima de todo, es un placer para los sentidos. El descubrimiento de lo nuevo, la ratificación de que existen otros mundos paralelos a nuestra cotidianidad, invita a registrar los acontecimientos. Ejecutado con elegancia, el acto fotográfico es la manera más rápida y efectiva de conseguir una réplica, imperfecta, de los hallazgos que nos depara el viaje. Las imágenes no salen bien por que la realidad es inmensamente rica en matices.Descubrir el más apropiado entre tanta oferta, para transmitir sensaciones o sentimientos, nunca podrán hacerlo ni en una cámara digital ergonómica, ni un autofocus avanzado, ni el equipo fotográfico más caro del mundo. Para captar la vida con una fotografía no son precisas tecnología avanzadas: sólo hay que tener la mente abierta y la mirada y el corazón prestos a reaccionar cuando confluyen las emociones, como decía Cartier-Breson.  
 
Los animales salvajes no entienden de fotografía y pueden ser muy agresivos si notan que os acercáis demasiado: así me lo demostró este simpático monito que fotografié a una distancia prudencial con un tele de 180 mm. Abrí a propósito el diafragma para obtener un fondo desenfocado que centrara la atención de sus lindas fauces. El azar jugó a mi favor en la foto del mural que había en la ciudad norte- americana de Elk City (Oklahoma) y el fumador.Para tomar este tipo de imágenes hay que tener la cámara siempre a punto, incluso programada en cualquier opción de automatismo, por si no hubiera tiempo para ajustar la exposición.  Muchos animales, como estos flamencos en el lago Nakuru de Kenia, destacan más al amanecer, o al atardecer, cuando apenas hay luz ambiental. Los fotografié con película de 400 ISO.
Por descontado que en pocas ocasiones utilizareis el angular para fotografiar un gran felino en libertad. Desde un coche fotografié este primer plano de un tigre de Bengala con un 300 mm. Nunca debéis descuidar las precauciones: este "animalito" devoró días más tarde a un confiado turista alemán que salió del vehículo para obtener una imagen suicida. En exteriores el cielo tiene más influencia sobre las fotografías  que lo que imaginamos. Incluso de noche el cielo tiene su importancia: fijaos en los rastros que dejan las estrellas tras una exposición de un par de horas, en esta imagen tomada en el extremo austral de África.

Tino Soriano es un reportero premiado con innumerables galardones nacionales e internacionales, entre ellos el más importante del fotoperiodismo: el Word Press Photo. Colaborador habitual de revistas de gran prestigio, como National Geographic, Traveler, Merian, Geo, Viajar, Altaïr, Península, Viajes y Jano, entre otras, y de los suplementos dominicales más importantes. Su trabajo está difundido en todo el mundo a través de la agencia Bilderberg. Está especializado en fotoperiodismo y en fotografía de viajes, actividades que a menudo combina para obtener reportajes de temas turísticos con especial incidencia en el elemento humano. Se considera más viajero que fotógrafo y, sobre todo, un fotógrafo que viaja por imperativos de su profesión.
Más información en:
  www.tinosoriano.com

Viajes, aventuras y expediciones
OTROS LIBROS, OTROS TEMAS
Página principal
EDITORIAL JUVENTUD