EL INCREIBLE VIAJE

EL INCRBLE VIAJE
La odisea de un insólito navegante

Tristan Jones

 Durante los seis años que duró su increíble viaje en el que navegó en una pequeña embarcación de vela en las aguas más bajas del mundo —el mar Muerto—,  en Israel, y en las más altas —el lago Titicaca—,  en los Andes, Tristan Jones cubrió una distancia equivalente a dos veces la circunferencia del planeta, y  se encontró "mil veces mas allá de la resistencia humana".
Esta apasionante historia marinera es,  al mismo tiempo,  una aventura fascinante y un testimonio de la tenacidad humana. Con una determinación tan feroz como cualquiera de los peligros  que se encontró, Tristan  siempre se negó a renunciar, incluso después de escapar de los francotiradores el mar Rojo, volcar en el cabo de Buena Esperanza, estar a punto de morir de hambre en el Amazonas, tras luchar durante tres mil millas contra la corriente más poderosa del mundo y remolcar su barco a través de los Andes, a cinco mil metros sobre el nivel del mar, para encontrar al fin la legendaria isla del Sol. Y más allá se encontraba el reto más imponente de todos: seis mil millas por las corrientes tortuosas de ríos inexplorados hasta llegar de nuevo al océano.

ISBN: 978-84-261-3135-5
Encuadernado en rústica      Formato: 14 x 21,5 cm

Lo sentimos, pero este libro actualmente no está disponible a través del carrito de la compra.
Consulte con su librero.


1969. Tristán, relajándose al timón del Bárbara en la islas Canarias, tras su decimosexta travesía del Atlántico

El Bárbara mientras entraba a motor en el Amazonas

A pesar de la pobreza y la enfermedad,
había mucho calor y afecto entre los andrajosos
padres del Amazonas y sus hijos,
lastimosamente malnutridos.

La residencia típica de un cultivador de yute del Amazonas.
Tristan en primer plano con el agua a la cintura,
desafiando a las serpientes y las pirañas.

El Bárbara mientras lo botaban al mar Rojo en Elat, en diciembre de 1970.

El Sea Dart a 4.500 metros sobre el nivel del mar con el volcán Misi al fondo,
mientras atravesaba Perú clandestinamente en el viejo camión Ford de Salomón.

Un barco de totora en Taquila, en el lago Titicaca. Con su media tonelada de juncos ligados con cuerdas,
es una de las embarcaciones más seguras y estables sobre las aguas.

La cabina del Sea Dart. Comparada con la del Bárbara la cabina era minúscula, pero lo bastante amplia para incluir tres literas
de metro ochenta, una mesa pequeña, pañoles suficientes para tres meses de provisiones, y un hornillo de queroseno.


A trescientas millas de la costa de Colombia. El pajarito terrestre acompañó a Tristan durante tres días durmiendo
en el techo de la cabina y posándose en los estays de popa al mediodia para que lo alimentara.

EDITORIAL JUVENTUD